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La Vida Moderna -Somos Mexicanos-

- somos los que empujan / pegan / tiran / insultan y exigimos disculpas - somos la gorda que estorba en la puerta, no nos quitamos nunca y si nos rozas nos deseas - somos el anciano que piensa que se merece todo - hacemos fiesta sin dinero - somos un conjunto empoderado por poetas chaquetos que sirvieron a un régimen que regresa a cobrarnos el desacato - somos esa mujer que a grito de verdulera exige ser tratada como una dama - somos los empleados que vendemos nuestro voto por tamales - llevamos al "indito" humillado y ofendido a flor de piel - somos aquel que acelera en la preventiva - los valientes que empiezan el pleito y los únicos que no pelean - somos la que pelea un lugar de discapacitado en el súper - somos todos esos que tiramos la basura junto al bote - somos los niños solos en las tiendas, parques, fiestas y lugares de reunión - amantes de las pieles pálidas, adoradores de los ojos claros y comprador de todo lo que no es nuestro - somo...

Picahielo -Antigua pesadilla-

Quisiera rendirme a ti, oscuro ser de pesadilla , para entregarte mi historia a cambio de la tuya, de tu sabiduría y frialdad eterna. Que mi rostro fuera, como siempre, el mismo que usas cuando me visitas por el espejo; ver con tus profundos ojos negros el infinito desgarrado de dudas y preguntas; ceñirme tu áurea corona en las sienes y ordenar el silencio de los rostros malditos del muro que gritan, por siempre, un nombre olvidado. Ofréceme esta noche la copa de ese veneno ligero que perfuma tu cabello enmarañado por los años; déjame ver la cegadora luz de tu perversa sonrisa antes hundir mi rostro entre tus cansadas manos tan violentas. Que la prisa de la mañana te encuentre sólo, bañado en polvo de espejo roto y que tu angustia aliente al fugaz eco de mi risa desvaneciente...

Que tiemblen!

Que tiemblen los labios deseosos, besadores , que narran emoción, que buscan perdón, aquellos que mienten y temen a la verdad. Que tiemblen las manos de los que han trabajado todo el día, aquellas que buscan acariciar, las de esos que rozan al amor por vez primera, esas que defienden honra y patrimonio ante la indolencia. Que tiemblen las piernas de fatiga, de andanzas , de amor, de deseo, de anticipación , de gozo. Que tiemble la piel trémula que espera el roce amoroso, la espalda que aguarda la palmada de reconocimiento, el seno que se desborda de alimento, las nalgas que aguardan la inyección aliviadora. Que tiemble la gelatina en el plato ... Pero que ya no "retiemble en sus centros la tierra"... Porque, honestamente , ya me dieron ganas de bajarme y esperar a que se termine de reacomodar todo.

La Vida Moderna -flores secas-

Entró a trabajar como un favor que le debían a su esposo. Una plaza de base sindicalizada . O sea, cayó en blandito . Nunca destacó como alumna, como esposa o como madre. Comenzó a destacar por ser una perfecta inútil, ociosa y conflictiva. Eso si, siempre llegó media hora antes y siempre logró que le firmaran horas extras. Sus días transcurríeron grises en su apagado rincón detrás de su escritorio. Nunca sirvió para nada, no era bella, no tenía un cuerpazo , su voz era tipluda y desagradable, sus preguntas tontas y sus consejos malos. Odiaba en secreto a todas las mujeres que la rodeaban, porque sonreían, porque eran felices o simplemente porque estaban vivas. Ella era una sombra, una mancha en la alfombra, la calcomanía fea que nadie quiere quitar de la puerta o del vidrio, el pedazo de una torta sin acabar, ya seca y con el relleno descompuesto, que nadie se atrevía a tirar a la basura, por eso la dejaban ahí. Y ahí, en su oscuridad lóbrega, odiaba. Su coraje burbujeaba, la ...

La Vida Moderna -dios-

Entre coros celestiales se encuentra el trono de... Yo soy el Señor tú Dios... -Si, ajá... maxi big da god ... ajá... (Bostezo) No tomarás mi nombre en vano... -Si nos dijeras como te llamas por lo menos... Pero eres "el señor"... El señor qué? Smith , Al Hasrid , Pérez ... Leví ?? (Rasca, rasca) No pondrás a otros dioses ante mí. -O sea que sí existen otros Dioses, eh?? ( Dedito acusador) Ejem... -coff- Amarás a Dios sobre todas las cosas. -Para amar a dios, debo estar como María Pleasing ? (encima de todas las cosas...) Que hueva, eh? Me cae. (Menea cabeza) Tonto... Santificarás las fiestas . -Incluso las "non santas"? (Sonrisa pícara) Honrarás a tu padre y a tu madre. -Ni que tuvieras que decirlo... Aunque te diré, sólo si se lo merecen no? O qué? Te da miedo que si uno juzga a los padres pueda uno terminar juzgando a dios? (Pica nariz) Por supue... Claro que no! A Dios no puedes juzgarlo, está/estoy muy por encima de tu pequeña mente, Por eso t...

La Vida Moderna -Golfas y Beatas-

Al caminar por la ciudad, el pueblo o el caserío nunca falta la voz en el viento que arrastra la terrible y triste historia de alguna buena mujer y de una muy mala. Las buenas son ejemplo, víctimas perennes, santas encumbradas, anegadas de virtud, sofocantes fuentes de rectitud. Las malas son excusas, son demonios, son pura carne, deseo, son lascivas, rompecatres , etéreos demonios liberadores. Los hombres sólo miran, sólo prueban, sólo se dejan llevar. Una era buena, tan buena que lo mató de hastío. Otra tan mala que lo revivió, le dio nueva fuerza, le indujo a seguir viviendo lejos de la salvación eterna. Una aburre, la otra cansa. Llegar a casa y verla mohosa, de rodillas, olerla a veladoras, a madera de iglesia, madera vieja como su sexo olvidado y reseco. Oír sus oraciones, ver su camisón de franela, lleno de lazos, lleno de cadenas, de miedos y prejuicios. Dormir entre las opresoras imágenes de santos, vírgenes y cristos moribundos que ahogan el deseo con el asfixiante...

La Vida Moderna -Cadenas-

Contaba yo con nueve años, cuando en mi buzón - de los reales, ya que en ese entonces no había internet - apareció un sobre dirigido a mí, sin remitente, la carta era una fotocopia de una hoja cargada de maldiciones pero con la imagen de un santo y una oración para él. En pocas y concisas palabras me advertía que si no la reenviaba a 20 personas, moriría de alguna forma hórrida, desagradable y muy salpicante; contraería alguna enfermedad contagiosa africana o bien, viviría, pero con la cara de Gustavo Días Ordaz por el resto de mis días. Pero, si acaso la enviaba, gozaría del favor del santito ese y en pocos días ganaría la lotería, encontraría al amor de mi vida y no tendría problemas de disfunción eréctil ni viendo fotos de la maestra Gordillo . Desde luego que me puse a temblar, en ese entonces creía ciegamente en todo lo que estuviera acompañado de un santo, una virgen o un cristo. Muerto de miedo y casi llorando le enseñé el papelito a mi papá, el se rió mucho y lo tiró a la bas...