Entradas

La Vida Moderna - Nacos -

naco 1 . (Del gall. port. anaco, pedazo). 1.   m.   Am.   Andullo de tabaco . 2.   m.   Col.  Puré de patata. 3.   m.   coloq.   Ur. susto  ( ‖  impresión repentina). 4.   m.   coloq.   Ur.  Excremento sólido, especialmente el humano. naco 2 , ca . (Quizá de totonaco). 1.   adj.   Méx. indio  ( ‖  indígena).  U. t. c. s. nacas. 1.   interj.   coloq.   El Salv. nada  ( ‖  ninguna cosa). Puedo aceptar de mil amores la acepción 4.-  Excremento sólido, especialmente el humano , porque es eso lo que veo cotidianamente en las calles de esta ciudad que, lejos de ser cosmopolita, se luce siendo " cosmocolita " y lo demuestra con sus desechos caminantes. Debo expresar mi sentir respecto a esa acepción de " indio " que, considero, es la más barata, racista y nada atinada que se le puede ocurrir a una persona. Es evident...

Eternidad peregrina

Desde Aztlán desplazados por designios divinos de grandeza y fortuna, obligados a buscar un mejor lugar; sin brújula, persiguiendo la promesa del dios, ese ser superior que a ciegas manda a un éxodo no bíblico -por lo menos para lo que ahora debemos, o creemos que debemos, considerar bíblico (una de tantas palabras secuestradas por una ecclesia abusiva)- que, seguramente, llenó de llagas el cuerpo, el corazón y la mente de un pueblo sumergido en la devoción; siempre dispuesto a demostrar la disposición a la obediencia a los seres superiores. Con tan ciega obediencia no fue de extrañar que al ver llegar a otros seres diferentes -ergo superiores (según lo que nos han machacado por años en las escuelas), por lo menos en cuestiones de amor propio, ellos no confundieron a un solo paisano con ningún dios, planta o pesadilla-  a los que, en chinga, les ofrecieron toda su disposición y estos nada tarugos hicieron uso por la razón, la fuerza y la ambición absoluta. Trescientos años d...

La Vida Moderna -Los niños grandes-

La ciudad está llena de niños grandes que caminamos buscando, saltando de deseo en deseo, de objeto en objeto. Los niños grandes somos hombres, mujeres, humanos, somos abandonados y abandonamos, reímos y lloramos. Los niños grandes no queremos ser felices porque la felicidad cuesta, sabe a azúcar y sabe a sal, es pegajosa y colorida. Los niños grandes preferimos perdernos entre lo electrónico y lo efímero , entre volutas de humo y polvos mágicos . Los niños grandes no queremos padres ni madres, no queremos lazos, cadenas, eternidades que obliguen. Los niños grandes lloramos nuestra orfandad y buscamos sustitutos desechables, buscamos amor, buscamos pleito, buscamos huir. Los niños grandes buscamos la soledad y el hastío en las multitudes, para encontrar tristeza en la compañía de testigos abúlicos . Los niños grandes nos tiramos al exceso del olvido y devoramos las horas perdidas, soñamos pesadillas de amor y despertamos abrazados a la angustia. Los niños grande...

La Vida Moderna - Incertidumbre-

"En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira" Ramón de Campoamor Hoy se le avisa al mundo que el papa renuncia, noticia preocupante para las personas de esa fe. Quisiera decir que a mí me afecta igual que si hubiera renunciado  el manager de la Banda Recodo ,  el director técnico del Cruz Azul o el del Tec. de Monterrey . Dije quisiera porque, emocionalmente, no tiene ningún significado para mí el señor en cuestión o su puesto. Pero seamos honestos, los millones de feligreses, que lo siguen como siguen fans a Madonna o Lady Gaga , están esperando sus órdenes para adecuar su conducta familiar, moral y social de acuerdo a lo que él dicte. Claro, las órdenes de un papa rara vez ponen a bailar, cantar y pedir respeto por TODOS los derechos de TODOS los seres humanos. De ahí mi "quisiera". Seguramente la feligresía católica esperaba tener un papa que les durara, mínimo, unos quince años antes de que una...

-Picahielos- El amor ahora

Las manos que antes flotaban unidas en la calidez de sus emociones dieron rienda suelta a la frialdad y su tacto se volvió un carámbano listo para herir. La cornucopia de sonrisas , besos y mimosos nombres absurdos se tornó una frugal línea que apenas se distinguía frente a la necesidad de expresar reclamos, mentiras y reproches. Los latidos sincronizados, cómplices de locuras, placeres y secretos se desbocaron por colinas diferentes y escarpadas, llevándose las exhalaciones, los suspiros y jadeos, dejando sólo la asfixia. La humedad dejó paso a una sequedad áspera y dolorosa que no evocaba deseo ni pasión alguna. Juntos miraron satisfechos las ruinas de lo que no construyeron . Se engañaron con una mueca simple, se disculparon por no ser lo que en realidad llevan por dentro, ufanos en la capacidad de mentirse a sí mismos se alejaron confiando en su desconfianza, con las manos llenas de la simiente que no dejará que nada crezca y adorando el miedo que los separa. Hubo amor ...

La Vida Moderna -La Libertad-

Eso me desperté pensando... ¿Qué onda con la libertad ? Mucho blah-blah, mucho escrito sobre ella, millones de cerebros que le han dado mil vueltas argumentando tantas cosas, inútiles, absurdas y, sobretodo, falsas. ¡Oh sí! Me descubro un no creyente de la libertad o por lo menos de ese concepto tan sobado. No somos libres. Lo intentamos, la inventamos, la adoramos y no la tenemos. Nuestra propia naturaleza nos impide ser libres, necesitamos limitaciones, nuestra mente es peligrosa y nuestras acciones más. Más tardamos en inventar un arma que utilizarla para descabezar paisanos. Tan pronto nos hicimos poseedores surgió la idea de arrebatar. No hace falta ir muy lejos para descubrir que hasta el amor está siempre en riesgo. Sin leyes que limiten, sólo hay caos. Claro que podríamos alegar que la libertad está ahí, a pesar de las limitaciones y nos quedamos tranquilos sabiendo que mi libertad termina en donde empieza la de los demás y viceversa. Así el mundo es feliz y to...

Picahielo -En el sueño... -

El traqueteo del tren no cesaba mientras su prolongada sombra, proyectada sobre el seco pastizal , se extendía negra y rompía el reflejo de la luz moribunda de la tarde.  Viejas bodegas de descarga , abandonados monumentos a la ambición del hombre, desgarraban la monotonía del paisaje de cuando en cuando. Solitarios perros deambulaban hambrientos, sin ritmo, sin rumbo. El brillo en tus ojos destellaba travieso y se confundía con el sol. Mientras el vaivén suave del vagón adormecía mis sentidos, el fresco de la temprana noche y el viento salado anunció la llegada del mar, a lo lejos, se escuchaba su calmada furia . Los lejanos brillos de los últimos besos de sol sobre el agua parecían bailar al ritmo acompasado del andar del tren. Distantes sonaban los agudos gritos de las gaviotas listas para buscar refugio entre los riscos. Tus ojos atrapaban la penetrante luz del sol que desaparecía y tu sonrisa se tornaba más cálida. Sobre el puente vimos a la luna tomar el control de...