miércoles 16 de diciembre de 2009

Fragmentos

Si seré desvergonzado... ya casi un mes sin escribir de nuevo. Apelo a la buena voluntad de mis queridos amigos lectores y ruego su comprensión. Tener el cerebro seco y pegado como moco antiguo no es fácil de solucionar.

Hoy he decidido compartir con ustedes pequeños trozos arrancados a la cotidianidad de un servidor.

- Estoy contigo!

- A los que dicen que el D.F. es un lugar inseguro les quiero contar algo. Este fin de semana caminamos en la madrugada por todos los lugares atractivos del centro, cargando tripié y cámaras, deteniéndonos a capturar luz y sombras, piedras milenarias, rocas de antaño, cemento nuevo y metal moderno. Nunca vimos un sólo policía -ni siquiera roncando en su patrulla-, pero tampoco a ninguna rata -salvo las de cuatro patas que hacen del Centro su zona de comida rápida ratonal, gracias a los conscientes ciudadanos que les procuran toda la basura posible-.

- La extraña mujer del metro subió vestida de camionero canadiense en drogas, se acercó a una chica, le habló, le sonrió y finalmente le acarició la mejilla, cosa que irritó al novio que la abrazaba y no quitaba la cara de perplejidad, molesto le pidió que se alejara. Ella así lo hizo, pero llorando... se sentó a mi lado y lloró como si tuviera el corazón roto, después de un largo suspiro se limpió las lágrimas y se acercó a la puerta y, justo cuando bajó, le mentó la madre al novio de la chica.

- Estoy contigo... por fin estoy contigo!

- Un golpe fortuito de mi máscota enloquecida me abrió las puertas del inferno. Con un diente flojo y bailador terminé en el consultorio dental, después de una férula y cientos de antibióticos resulto que hace años una pequeña infección insonora, incolora e insabora devoró mi nervio... y ahora mi presupuesto navideño! Injerto de hueso, endodoncia y corona...

- Todos saben lo que opino del sindicalismo, la segunda peste de un país corrupto. Nido de huevones a ultranza, cuya consigna es mamar presupuesto, ganar premios y no despeinarse en el proceso. Esta semana una piedra de la oficina se marchó de vacaciones por diezmillonesima vez este año, porque es puntual, porque tiene años trabajando en el hospital, porque es mujer, porque no falta y porque aporta sus coutas al sindicato... Todo eso sería fabuloso si trabajara...

- Estoy contigo... por fin estoy contigo!

- La alergóloga me dijo: Tu alergia es fuerte, si el puro olor te causa conflictos, mejor no le busques y evita esos alimentos. Así, con licencia, ando por la vida libre de productos marinos, con la salvedad de algunas algas y ciertos enlatados en agua. Pero aun hay quienes al oir la palabra "alergia" te insisten en que los comas de tal o cual forma, tal y como lo hacen con los vegetarianos: ¿Cómo? ¿No comes carne? Ah, no importa... Esto es pollo, pruébalo.

- Las autoridades eclesiásticas continuan neceando con que el matrimonio gay va a destruir a las familias, los valores morales, que los niños van a confundirse... Pero nada de eso es cierto, las familias se han destruido solas desde antes, los valores morales cambian con los tiempos -antes era necesario y de buen gusto tener esclavos, aplicar pena de muerte, se podía golpear a las mujeres sin ser castigado, violar a la esposa, propia y de los trabajadores, sólo por ser propiedad del señor y, todo esto y más, las iglesias lo condonaban-, ¿confundir a la niñez? Mi hermano y yo hemos conocido gays y heterosexuales desde pequeños y nunca nos confundimos; yo siempre fuí homosexual y mi hermano heterosexual... no entiendo como se pueda confundir, a menos, claro, que desde el púlpito se siga diciendo que somos pecadores y vamos al infierno. Señores, si eso es verdad... La fiesta en el infierno va a estar llena de conocidas figuras religiosas...

- Estoy contigo... Por fin! No hay lugar mejor para estar que aquí, yo contigo y tú conmigo. Vamos a dejar que las noches pasen, que los días fluyan... Te invito a beber tiempo para brindar por el espacio sentados en la distancia de nuestra cercanía.

Para cerrar:
Regalen, den, entreguen... Esta época es ideal para compartir. No pidan y, sobre todo, no exijan.

Pregunta:
¿Saben si se puede subir una imagen como encabezado? Me hicieron un fabuloso gif animado para La Pared de Hielo y me encantaría tenerlo... Gracias Aky!!!!

domingo 22 de noviembre de 2009

Infantes terribles

Y bueno, a veces las buenas intenciones no pasan de ser eso, buenas e intenciones, después de otra larga ausencia me dispongo a desempolvar neuronas y ver si quedan activas algunas y si, por gracia de la naturaleza, aun hacen sinapsis.

Leyendo el excelente blog de Sergio Tovar Velarde, me encontré con algo en lo que no había reflexionado en años, algo que me pico el orgullo y me decidió a regresar a la Pared de Hielo -si les gana la curiosidad es la entrada referente a Pie Pequeño en busca del Valle Escondido-.

Yo siempre me consideré un niño normal. Un niño al que le gustaba jugar con carritos, dibujar, fantasear, ver televisión, escuchar música, leer comics, libros y enciclopedias, platicar con los adultos, preguntar sobre temas históricos, aprenderse las constelaciones, tener discusiones sobre religión, patinar, andar en bici, salir al parque a jugar, matar a indios y vaqueros con pistolas de plástico, visitar las casas de los amigos o quedarse hasta tarde sentado en la banqueta con los amigos fanfarroneando de todo lo que sabía, escuchar a los ancianos de Oaxaca narrar historias de fantasmas y aparecidos, fan de los dinosaurios, de los caballeros medievales, de las esculturas griegas y romanas, intrigado por los jeroglíficos egipcios, subyugado por los hippies que se paseaban por el centro de Oaxaca sin camisa y con la mirada perdida, por los jugadores de tochito en las calles serenas del D.F. los domingos... costumbres adquiridas desde el kinder junto con su novio Juan Carlos.

Más tarde aprendí que los niños no debíamos:
-Tener novios del mismo sexo
-Fascinarse con seres atractivos de su mismo sexo
-Leer libros y enciclopedias
-Interesarnos por la historia
-Escuchar música -menos si era Clásica, Barroca, de Doris Day, las Andrew Sisters, Barbra y de la Garland-
-Discutir sobre religión y andar preguntando si Jesús orinaba

Podíamos -a riesgo propio-:
-Dibujar
-Leer comics
-Ser fanáticos de los dinosaurios

Debíamos -obligatoriamente-:
-Jugar futbol soccer o cualquier otro deporte y admirar a los brutos babeantes que lo practican
-Jugar con carritos, pistolas, figuras de acción, tarzanes y luchadores de mercado, andar en bici, patinar, salir a jugar al parque
-Fanfarronear, nunca sobre conocimiento, siempre sobre travesuras y aventuras ficticias
-Burlarnos de los que leían
-Abjurar de la música
-Obedecer de los mandamientos de la santa madre -adora- iglesia -o de cualquier otra religión-
-Actuar como si el cerebro aun estuviera en gestación

Por años tuve que actuar como si algunas de las cosas obligatorias me importaran y dejar mis curiosidades a momentos solitarios. Tuve que desechar algunas ideas por años y desterrar otras con las que me reencontré en la Universidad. Pero no todo dura para siempre, los tiempos cambian y la Vida Moderna da paso a nuevas ideas y costumbres.

Actualmente la genialidad de los niños se ve aumentada por el avance de la tecnología. Tan pronto el niño aprende a leer y a mover un mouse, el mundo entero queda al alcance de sus frescos cerebros, toneladas de información pasan ante los ojos de los pequeños y sus mentes se llenan rápidamente de datos, ciertos y falsos. Fanfarronean ante sus padres y se burlan porque éstos no saben moverse en el mundo virtual, se tardan en escribir un mensaje en el celular o de plano le piden al niño que les explique como hacer una búsqueda en Google. A los niños se les reconoce el que sepan, el que investiguen, el que reporten.

Todo esto puede sonar como promesa de un futuro utópico, un mundo que en años estará lleno de genios que podrán mejorar todo lo -humanamente- mejorable. Pero no es cierto. Desgraciadamente la internet no tiene la verdad universal en cada página y algunos sitios malinforman y malforman las pequeñas mentes en desarrollo. A esto hay que sumarle el deseo innato de los seres humanos en desarrollo por tener siempre la razón y querer ser siempre los mejores. Esto más que utópico suena apocalíptico.

Actualmente los niños considerados normales pasan una gran parte del día conectados a la internet, juegan en linea con amigos virtuales, buscan la tarea en wikipedia, son maestros en el arte de cortar y pegar. No hace falta leer el artículo o la información, basta constatar que contiene las palabras clave. No necesitan dibujar, todo lo encuentran ya hecho, ya no van a la papelería por la monografía, el mapa o por un resistol o "yuretz" para hacer algún trabajo, los padres deben interesarse en los trabajos escolares y ayudarlos a realizarlos -aunque eso implique que el infante esté en el X-Box o el PS, mientras el papá o la mamá se hace figurillas para encontrar y hacer la tarea de sus retoños-. Los niños ven los parques al pasar hacía la escuela o cuando se ven obligados a acompañar a sus papis a alguna reunión familiar. Las bicis, los patines, las pelotas y las canchas son magistrales obras en pixeles, todo movido desde un mando con botones en la comodidad de un sillon, los caballeros medievales son de la misma esencia y pueden luchar contra ninjas, egipcios, dragones, zombies o cualquier aberración que la fecunda mente de un programador haya decidido inventar para un juego "histórico", que muestra con perfecto realismo las heridas y los estertores mortales de los enemigos. Los niños normales no salen a la calle, se los roban. Los niños modernos no visitan a sus amigos, se "ven" en la compu. Los niños modelo no escuchan a los viejos que no saben, les dan lecciones y les demuestran que tan obsoleto fue su mundo. Los niños inteligentes no cargan libros ni los leen, los descargan y los escuchan. Los niños de hoy no comen hasta que la mamá les jura que es saludable, que no tiene conservadores y que no se lastimó a ningún animal para conseguir la comida. Ya no miran las estrellas, las buscan con algún programa. Los niños actuales son electrónicos, con gigas en el cerebro, se les debe dar updates y upgrades.

Los niños modernos no deben:
-Tener novios de su mismo sexo
-Fascinarse con seres atractivos de su mismo sexo
-Leer libros y enciclopedias
-Interesarse por la historia -la real al menos-

Pueden -a riesgo propio-:
-Dibujar -si es que saben usar un lápiz o los programas adecuados-
-Leer comics -en la compu-

Deben -obligatoriamente-:
-Jugar futbol soccer o cualquier otro deporte en la consola de juegos
-Jugar a lo que sea, siempre y cuando jueguen en casa, en la compu o en la consola de juegos
-Fanfarronear sobre scores de juegos y de páginas que nadie más conoce
-Burlarse de los que leen y más si es por falta de compu

Los infantes terribles devoran el mundo mientras crecen en conocimiento, hacen a un lado lo obsoleto, lo viejo, lo inútil. Los pequeños monstruos te miran con complacencia paternal y se divierten rebasando límites. Conocen sus derechos, filman a los maestros que los regañan, amenazan a los padres con acusarlos de violencia. Se saben invencibles...

Por lo menos mientras haya energía eléctrica...

Entonces los niños de antes -con tapones en los oídos para no escuchar las agónicas quejas de los modernos- reviven un poco regodeándose en su vieja sapiencia para perderse dentro de un libro frente a una vela.

viernes 2 de octubre de 2009

La Vida Moderna II -La lección de anatomía-

De nueva cuenta nos encontrábamos el Bodoque y yo dispuestos a clavar el diente en unas grasosas hamburguesas cuando sucedió -rara vez podemos comer en paz, ¿se han fijado?-. Parada frente a nosotros se encontraba una perfecta lección de anatomía.

Si, de cabello oscuro, facciones finas y piel blanca -MUY-. Estaba ahí de pie, como si nada, como si nunca se hubiera detenido a pensar en las reacciones que despertaba a su alrededor. Descubrimos que no había pasado desapercibida por nadie. Aunque, algunos, giraran sus rostros con un dejo de pudor. Con caras descompuestas la miramos con el mayor disimulo posible. Siendo quienes somos, no pudimos evitar ser quienes somos...

Rápidamente le escribimos una historia, desde luego basándonos en lo que veíamos, recogiendo fragmentos de todas las historias que nos rodean, esas de dolor, de miedos, de desamor, de obsesión... Esas historias que sólo las mujeres saben bordar con esa maestría que no deja un hilo fuera de lugar y que aparenta una unidad irrompible.

Conforme íbamos creando su enredada vida según nuestros -nada sanos- prejuicios, descubrí una verdad, sin atreverme a decirlo en voz alta, supe que era lo que nos tenía obsesos al Bodoque y a mí. No tratábamos de darle forma a una vida, queríamos darle un cuerpo a un ser humano.

Ahí estaba ella, con desenfado, recargada en la barra, esperando algo. Su mirada perdida en algún pensamiento (algún mantra, tal vez, que la ayudara a sobrevivir el trance), dejando que su alabastrina piel reflejara la luz de forma casi antinatural. Esos brazos, brazos que podrían hacer perder el sueño, eran cosas no más gruesas que la muñeca de un niño de 9 años. Su tórax parecía estar a punto de reventar por agotamiento de una piel y unos huesos cansados de retener tripas que no trabajan. La mente me jugó un perverso juego y súbitamente ya no estaba la chica ahí, era una enorme y pálida momia reseca de una de las miles de ranas que escapaban de nuestros improvisados criaderos. Ranas que, meses después, aparecían secas y pegadas en cualquier superficie de la casa de mi abuela. Ahora sus facciones me recordaban otros seres fantásticos de ojos enormes, de párpados caídos y apetitos aborrecibles.

Lo más difícil era verla ahí, en el mostrador de un rey de la hamburguesa, frente a una generala furibunda -y ancha como freeway angelino- que ladraba órdenes hasta al gerente, quien, con sus cejitas depiladas miraba a la chica con un dejo de envidia socarrona.

Mil conjeturas pasaron de nuestras retorcidas mentes a nuestras bocas: anorexia o bulimia parecían ser las ganadoras. Pensé en una lección de anatomía, su delgada piel traslúcida permitiría explicar tantas funciones del cuerpo humano con solo aplicar una luz a sus espaldas. Que utilidad tan absoluta para los antiguos maestros que lo arriesgaban todo robando cadáveres, para conocer y especular sobre las funciones corporales. Si hubieran sabido llegarle a la vanidad y adular a una bella mujer para que dejara de comer. Si sólo la estética de ese entonces no hubiera preferido las curvas y las voluptuosas formas rellenas de los cuerpos.

Esta vida moderna que obliga a los humanos a seguir lineas estéticas que se desvanecen con la salud y lo bello. Formas que se pierden frente a un espejo que miente a mentes distorsionadas que desean ser menos para notarse más. Que en un deseo por encajar se matan por ocupar menos espacio.

Finalmente una mujer escuchó nuestra diátriba, apenado desvié la mirada de sus ojos, que me miraban cómplices y no acusadores. Finalmente ella la observaba también, asustada. Una mujer con carne, con piel que protegía el relleno de un cuerpo hecho para durar, saludable y vital. Tal vez le sobraba un poco aquí y allá, pero se veía tan viva y tan contenta, no me extraño que al final sonriera ante nuestra disertación absurda. Nos miró tranquila, parecía haber llegado a la conclusión de ser, y estar, a gusto consigo misma.

Nunca supimos que pasó con la lección de anatomía. Se alejó de la barra con una charola en las manos, no sabemos si comió el contenido o si, como fakir, se contentó con oler los productos humeantes. Tal vez los arrojó a la basura, o se los comió tranquila sabiendo que unos minutos más tarde saldrían gracias a un dedo hurgante.

Comimos nuestra chatarra casi automáticamente, poco hablamos, ya habíamos agotado nuestras fuentes. Temimos, temimos por un mundo futuro lleno de seres traslúcidos, de apariencia de rana momificada. Seres frágiles, esclavos de espejos y críticas.

Nos alejamos en silencio, en mi mente giraba incansable una frase de Mafalda:
"¿No será que esta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida?"

miércoles 9 de septiembre de 2009

Mientras tanto en los Pinos...

-¡Señor presidente! ¡Señor presidente! ¡Una emergencia! ¡Una tragedia nacional!

-Tranquilo-Dice el Señor Presidente mientras arroja a lo lejos una corona de cartón de conocida hamburguesería-. ¡Cuántas veces te he dicho que no entres sin tocar! ¡Caramba! Puede estar uno en reunión secreta...

-¡Prenda la tele...!-Dice el pobre hombre con cara de mexicano que se pierde un partido de la selección o el final de una telenovela.

-¿Para qué, si el partido es hasta la noche?- Responde mientras patea la corona de cartón bajo el escritorio.

-No Señor... Es que... mire... ¡SECUESTRARON UN AVIÓN!- Exclama cuasi extasiado al darse cuenta que es el primer achichincle en dar ese tipo de noticia a un preciso en décadas.

-¿Ah ya? Digo... ¡Cómo!- Exclama también el Señor Preciso al recordar que no es común en México.

-Pues muy fácil, dicen que el secuestrador trae unas latas de jumex con hartas luces- Presume de informado.

-¿Latas de jumex?- Pregunta contrariado el Presidente que recordaba mosbosamente un día de septiembre de hace algunos años.

-Si, al parecer es un testigo de Jehova en drogas- Comenta mientras hace bizcos y frunce la boca.

-¡Ay Dios!- Se santigua el Señor-. Vaya usted a averiguarme todo bien y no me diga babosadas...

-Si Señor...- Sale corriendo para cumplir con su tarea con una enorme sonrisa en la cara, pocas veces al año trabaja y este tipo de situaciones le hacen sentir importante.

Ya solo, el Señor Ciudadado Presidente de la República saca su celular y marca un teléfono.

-¡UN TESTIGO DE JEHOVA! ¿Qué pasó con el árabe? ¿Cómo que no quiso? ¿Rechazó el dinero? No bueno, siendo árabe terrorista debe tener más lana que Slim... Pero, caramba, un testigo de Jehova asusta tanto como... ¡Chabelo! Si, ya sé que tu le tienes miedo a Chabelo, pero el resto del país no. ¿Viene alguien importante en el avión?

El Señor Presidente da vueltas en la habitación con el celular en mano y se detiene para ponerse de puntitas y verse en los espejos.

-¡¡¡ANA BÁRBARA!!! ¡Pero si esa pobre no vendería discos ni encuerándose en los vagones del metro! ¡Hubieras trepado a la Paulina, a la Thalia... de perdida -o por perdida- a la Trevi! Si, tienes razón... habría que reventar el avión. ¿Y que motivos alega tu "secuestrador"?

Por un momento la cara del Presidente se descompone, para luego dar paso a un rojo tomate muy mono.

-¿Y yo por qu... Ah no! ¡Cómo que quiere hablar conmigo! Nel, si hubiera sido un árabe... un europeo loco... ¡chance! Pero un boliviano drogado... Si, ya se que hablo con gente peor a diario, pero esto era para hacerme lucir chido... ¡No para parecer el gato risón! No... ni mad... no, no, no... ¡Que tele ni que ocho cuartos! Vas y me solucionas esto rapidito... ¿Me oiste? ¡Rapidito! ¡A ver qué te inventas!

La puerta del cuarto se azota y entra de nuevo el asistente con cara de sorpresa.

-¡Señor! ¡Es increíble! Ni en película gringa... Ya se solucionó todo... ya liberaron a los rehenes, ya tienen en custodia al secuestrador... Venía Ana Bárbara en el avión y ya tiene contrato para disco y show. Pedro Torres ya está filmando el capítulo para mujeres asesinas con una azafata loca. Si el peje consigue hueso hoy, la maestra marido y si gana la selección... ¡Va a ser un día con final feliz!- Dice casi sin respirar mientras enjuga las lágrimas de emoción en sus ojitos hinchados.

-Cuenta con lo de la selección...- Dice sonriente el Preciso.

-Oiga...- comenta asustado el hombre que se suena moquitos de felicidad con la manga de su camisa- Pero ya me asusté, el loquito dice que's que secuestró el avión para avisarle a usted de un terrible terremoto...

-¡Ay ya!-Dice molesto el Primer Mandatario mientras se agacha a recoger su corona de cartón-. No quiero saber nada de drogadictos locos...

-Uy... no, pos ya no le pasaremos llamadas...

-¡Salga de aquí de inmediato!- Le grita molesto escondiendo la corona en su saco-. ¡Y deje la puerta cerrada con seguro! ¡Que nadie me interrumpa!

De nuevo solo, marca su celular mientras se acomoda la corona y mira por la ventana al Castillo de Chapultepec.

Te pasaste! Ya no te voy a dejar encargarte de eventos especiales. No me importa... No... Si ya parece bruja... ¿A quién sorprendería esa revelación en pleno Halloween? Bueno... para diciembre... chance. ¡Ahh! No, ya hicimos presupuesto y para disfrazar a Carstens de Santa habría que importar a 258 renos para tirar del trineo... no, no nos alcanzaría ni si se acepta el paquete económico. Hablando de eso... todo este choro era para que el pueblo viera la necesidad de aceptarlo... ¿cómo lo piensas ligar? Porque ahora ya me dejaste el paquete de explicar como se solucionó esto y no se puede con los secuestros y la inseguridad. Me cae que no debería ni hablarte... ¡Me ocultaste en tu curriculum que eras asesor de Bush! Me lleva...

lunes 31 de agosto de 2009

La vida moderna I -Malditos investigadores-

Después de un mes y medio de bloqueos mentales y exceso de trabajo, regreso a la Pared de hielo, a ver que pasa.


Hoy, mientras nos poníamos de acuerdo para ir a comer, Adrián y yo nos pusimos a pensar en lo mucho que ha cambiado la forma de ver la comida en los últimos años. La comida, esa deliciosa fuente de energía para nuestro cuerpo. Ese combustible que nos ayuda a vivir, a enfrentar las vicisitudes cotidianas, que nos permite luchar, descansar, huir, dormir, pensar, aprender, estudiar, investigar, jugar, planear, ligar, trabajar, fornicar, crear, procrear, recrear, parrandear, ejercitar... y, si, hasta pendejear. La comida... de origen animal y vegetal -si no me equivoco, del reino mineral nomás la sal y algunos aditivos más modernos... pero igual y no y vivo equivocado-, ese exquisito manjar que ha evolucionado con nosotros desde un trozo de carroña cruda y algunas hierbas arrancadas con descuido, a extraordinarios guisos y platillos que pueden costar el producto interno bruto de pequeños países... Esa bendición de los dioses... nos está matando.

Bueno, por lo menos eso parece decir toda una rama de la medicina, de ingenieros, licenciados y maestros en ciencias.

Una de los supuestos desencadenadores de la evolución humana fue el ser omnívoros, que permitió al cerebro aumentar de tamaño, que a su vez logró que la mano se hiciera más útil y ésta a su vez cumpliera perfectamente con la función de agarrar parejo cuando de comer se trataba -arriba dije supuestos porque para los creacionistas nacimos tal como estamos y con la mesa puesta, con orden de darle baje al mundo y empacar con todo lo que en el mora-. Con el paso del tiempo, la mano no sólo se contento con cumplir con las locas ideas belicosas de un cerebro hambriento ya que después se emocionó cumpliendo con labores más nobles y artísticas, entre ellas la habilidad en el manejo de los alimentos, su mezcla y el paso por el fuego... Comer ya no sólo era una necesidad a cubrir, era un placer.

Por miles de años los seres humanos hemos sobrevivido comiendo de todo o nomás lo que se encuentra a nuestro alcance -si de mí hubiera dependido el destino de la humanidad, hace mucho que este planeta pertenecería a los seres marinos (GUÁCALA)-. En tiempos difíciles por guerras, desastres naturales o sequías, la humanidad a encontrado algo que encazuelar para sobrevivir: "come bien, sin mirar a quien".

Y después de miles de años de comer lo que nos da la gana y de vivir -que no vengan a decirme, si casi todos mis antepasados sobrepasaron los 100 años-, llegan esta especie de gurús a decirnos que la comida es nuestro peor enemigo, que la forma de cocinarla es mortal y que las combinaciones son peores que bombas bacteriológicas...

Mis bisabuelos se hubieran muerto nada más de imaginar un mundo sin manteca de cerdo, sin cazuelas vidriadas y con basculitas para pesar las cantidades de calorías. Debo admitir que si alguien sabía de excesos al comer eran mis antepasados. Las tías abuelas no hacían otra cosa que demostrar afecto con la comida. Santas mujeres que no supieron de colesterol, ni bueno ni malo, que no les importó jamás el rollo de los triglicéridos y no dieron un comino por saber cuantas calorías se empacaban por día. ¿Magia de la genética? ¿Suerte pura? Vayan ustedes a saber, pero todas llegaron a edades tan avanzadas que parecían personajes de George Lucas, salvo la bisabuela que no parecía, sino que era idéntica a Yoda -contaba con casi 120 años al morir-. Pero no era rollo de mi familia, muchos de los amigos de estos, vivieron y murieron por el estilo.

¿Qué nos pasa? ¿Será que al saber, por medio de los estudios actuales, que "pedrín" con la comida, esta nos daña? Mientras no sepas que te comes no te mata.

En México la tradición de utilizar objetos de barro vidriado para cocinar no fue de pocos años, y sin embargo no fue hasta finales del siglo 20 que se decidió que era peor que comer carne de cerdo atropellado de 6 días, cruda y con la manos sucias. La manteca de cerdo, otro ingrediente favorito del pueblo de México, ahora cuenta con la reputación de narcopolítico y se le huye como a la Maestra.

Antes un niño gordito era el orgullo de la familia, ahora es el estigma -claro el gordito de antes no comía gansitos, frutsis ni sabricosas-, el flaco era vergüenza... hoy el ejemplo -antes se le habría atiborrado de aceite de hígado de tiburón y se le hubiera cuestionado a la familia el por qué del estado del niño-.

Para poder comer debemos ejercitarnos, quemar los excesos y aun con todo eso llevar una vida de limitaciones si queremos ser saludables y mantener el cuerpazo que debe agradar la vista de los congéneres y no el puercazo que ofende a propios y ajenos.

Los gurús actuales nos dicen como debemos combinar los alimentos, como cocinarlos, que cantidades y que tiempo de ejercicio se ha de realizar después de comer sus frugales recetas, so pena de caer en obesidad, diabetes, aumento de colesterol, gastritis, infartos, hipertensión, hipoglucemia, cáncer de no se cuantas partes del cuerpo... y muchos castigos severos más. Además de vivir con el cargo de conciencia de que todo esto es problema de salud pública y que el combatirlo es costoso y el gobierno no está como para atender melindrosos y tragones compulsivos.

¿De verdad la comida es tan mala? Digo, esto lo escribe un panzón irredento, amante de las frituras y de todo lo maligno que el mundo de la cocina tiene para ofrecer, no se si después de escribir esto, el ángel de la nutrición me fulmine con un infarto por hereje -o peor aun, el ángel de lo gay me deje solo de por vida por no ser talla 28-. Seguramente más de uno ya está pensando en ahorcarme por preguntarlo, se que la comida no es mala, son las cantidades, son las preferencias, blah, blah blah...

De todos modos, la vida moderna exige que te aclimates a sus conceptos o quedas fuera, será necesario replantearse muchas ideas tradicionales y empezar a comer más brócoli, más apio, más lechuga, pastura pues, menos pollo, menos res, menos puerco, nada de sal, nada de azucar, fruta sin excesos, lácteos con medida, pocas harinas refinadas de trigo, maíz con prudencia y agua en severas cantidades. Esto no te garantiza que no te de nada, no te salva del cáncer, no te inmuniza contra hechizos ni mal de ojo, de la malediciencia de los vecinos, de las lluvias de meteoritos, de enamorarte de la persona equivocada, de sacar malas calificaciones o de torcerte un pie al bajar un escalón. Seguramente las limitaciones te ayudarán a forjar carácter, además de odiar las cenas familiares, ya que no podrás evitar estar contando calorías, carbohidratos, proteinas y demás madres que jamás le quitaron el sueño a nuestros primitivos antepasados.

jueves 16 de julio de 2009

Jotitos del Metro -o las perras de las dos tortas- Prohibido tomar fotografías

Obra en un acto

Dramatis personae
Jotito 1
Jotito 2
Gay joven
Homosexual maduro (de closet)

Lugar:
Cualquier vagón del metro de cualquier linea de la Ciudad de México
Hora pico
El escenario está lleno de maniquíes que simulan pasajeros, debe haber suficiente espacio entre ellos para que los personajes se muevan, pero dar la idea de estar "codo con codo"


Telón

Al abrirse el telón, observamos al Jotito 1 recargado en la puerta del vagón, el Metro se detuvo y ahora entran el Jotito 2 y el Homosexual maduro.

Jotito 1
Sus ojos bailan de un personaje al otro, por su mente pasan mil imágenes sexuales.

Jotito 2
Sus ojos se clavan en el Jotito 1 y esboza una sonrisa evidente, por su mente pasan mil imágenes sexuales.

Homosexual maduro
Al mirar al Jotito 1 desvía la mirada hacía cualquier otro lugar, por su mente pasan mil imágenes sexuales.

Jotito 1
Trata de fijar su mirada entornando los ojos y dejando caer su mirada descuidadamente en la entre pierna de ambos personajes. En su mente los archivos de tamaños y formas se desparraman.

Jotito 2
La sonrisa evidente, da paso a una trompita de beso remolón y sume las mejillas -a la Blue Steel-. En su mente se ve asimismo transformado en una Thalia o una Paulina rubio que desparraman "sensualidad".

Homosexual maduro
Mirando sin mirar, esconde el anillo de matrimonio, sonriendo sin sonreir, se afloja la corbata que le regaló la esposa. En su mente se ve como un modelo de Calvin Klein en calzones blancos.

El Metro frena a medio túnel y los personajes tratan de acercarse fingiendo tropezones con movimientos torpes y evidentes.

Jotito 1
Acomoda su enorme maleta a su costado para cubrir cualquier acción de las miradas de los pasajeros, esta va llena de productos de higiene personal, ropa interior, espejos, revistas de espectáculos, imágenes de santitos, lubricantes de todos colores y sabores, preservativos, una cámara y un spray de pimienta por si las moscas. Un cosquilleo le recorre el cuerpo.

Jotito 2
Sintiendo que es una diva de televisión se acomoda las enormes gafas obscuras que lo protegen de la intensa luz del vagón, deja escapar un suspiro aburrido y pone cara de modelo femenino de revista porno mientras baja lentamente la mano soltando las gafas y acariciando levemente la piel reseca de su rostro enjuto, se lamenta de haber comido dos galletas de avena y jura que hará ayuno todo el fin de semana. Un cosquilleo le recorre el cuerpo.

Homosexual maduro
Quiere morirse, quiere ser otro, mira a los dos personajes frente a el mientras legiones de hormigas le recorren el cuerpo y hacen nido en su abdomen.

El Metro permanece detenido a medio túnel, los minutos se alargan y ninguno hace movimientos súbitos.

Jotito 1
Con la mente en blanco no se atreve a hacer nada mientras el Metro no se mueva.

Jotito 2
Con la mente obnubilada por la fantasía de ser golfa de televisión parece olvidar que está dentro de un sistema de transporte y tararea su canción favorita y mueve las nalgas al ritmo de su canción mental, el pasamanos está a punto de convertirse en tubo de local sórdido entre sus manos.

Homosexual maduro
En su mente oye la voz de su padre, mataputos profesional, las oraciones de su madre, beata en vias de santificación, los gritos de su esposa, arpía encarnada, los remilgos de sus hijos, rémoras con título y los gritos de las miles de hormigas que amenazan con escapar hasta por las orejas si el Metro no se mueve.

El Metro reinicia la marcha, y los tres cuerpos aprovechan para cambiar de posturas y arrimarse aun más.

Jotito 1
Confundido mira de un lado al otro, la imagen de cabaretera exótica del Jotito 2 le atrae,la imagen de hombre de familia del Homosexual maduro lo derrite. Se siente diosa antigua lista a recibir cualquier holocausto en su altar.

Jotito 2
Mira de reojo al Homosexual maduro y piensa que no tiene oportunidad contra un "cuerpatzo" y una caratza" como la suya, lo ve viejo, acabado, panzón y canoso. Quiere rasguñarlo para alejarlo de su presa. Pero las diosas no se rebajan, si no es a pelear entre ellas.

Homosexual maduro
No los ve, en realidad no los ve, sólo quiere sentirlos, al que sea, que lo roce y que acabe el martirio, piensa que seguro un vecino o un conocido van en el vagón, que le dirán todo a su esposa y que ella como diosa antigua y mortífera lo liquidará con un rayo de furia.

El convoy llega a la siguiente estación, está claro que el Jotito 1 debe tomar una decisión. Los personajes cruzan las miradas, son reclamos y suplicas. En silencio el Gay Joven entra en el vagón.

Jotito 1
Sus ojos se clavan en el nuevo personaje, por su mente pasan mil imágenes sexuales.

Jotito 2
Sus ojos se clavan en el nuevo personaje, por su mente pasan mil imágenes sexuales.

Homosexual maduro
Sus ojos se clavan en el nuevo personaje, por su mente pasan mil imágenes sexuales.

Gay Joven
No nota a los personajes, algo suena muy fuerte en su Ipod, mientras se mueve al ritmo de la música y responde un mensaje en su Iphone.

Jotito 1
Barre con la mirada a los otros dos personajes y mira todos sus defectos magnificados; en su mente se ve firmando un acta de sociedad de convivencia con el Gay joven, sonríe imaginando la envidia de sus comadres.

Jotito 2
Se transforma en Madonna, en Lady Ga Ga, en Shakira, en Beyonce, no quiere que el Gay joven sospeche que segundos antes era la Rubio; en su mente se ve en la portada de un TV y Novelas de la mano del Gay Joven.

Homosexual maduro
Tose, traga saliva tratando de calmar a las hormigas que bullen dentro de su cuerpo, ya quiere irse, que le den un pellizco de nalga, o un roce en la mano, que lo miren y le sonrían, será suficiente. En su mente se ve en la portada del Alarma! bajo el encabezado "Orgía de lilos".

Gay Joven
Mientras juega con las cuentas de su collar de arcoiris, recibe un mensaje, lo lee, sonríe y lo responde de inmediato. La música en sus oídos no lo deja ver el mundo que lo rodea. En su mente sólo espera el fin de semana, alcohol, poppers, bailar hasta que salga el sol.

El tren a avanzado sin complicaciones, varias estaciones sin cambios, excepto las miradas amenaza entre Jotito 1 y Jotito 2 y las suplicantes del Homosexual maduro que ve que debe bajarse en la siguiente estación y aun no lo tocan. Se dirige a las puertas y hace un torpe intento por rozar a los demás personajes descuidadamente.

Jotito 1
Levanta la mano ofendido cuando siente el burdo roce de una mano áspera y cambia de postura, deja la ensayada pose de diva discotequera para adoptar la de chica católica asustada, su mirada es de reprobación.

Jotito 2
Se transforma en María Félix, en Dolores del Rio, en Lucia Méndez, en María Rubio, sus ojos centellean, el claro aviso de una perra dispuesta a morder aun antes de ser tocada por un viejo feo.

Homosexual maduro
Suda, traga saliva, busca en el bolsillo del pantalón su anillo de matrimonio, las hormigas se bajaron en tropel a sus pies, sus manos no tiene fuerza y con la poca dignidad que le queda se sale del vagón con la frente en alto y la cola entre las patas. Debe pasar a comprar pan y un paquete de mantequilla.

Gay Joven
Musica, mensaje, sonrisa, respuesta, meneo.

Las puestas se cierran, sólo quedan tres personajes, dos de ellos se relamen los bigotes mientras se miran el uno al otro, será una batalla campal.

Jotito 1
Entrecierra los ojos, mide la distancia, se desabrocha un botón de la camisa, mira el reloj de su celular, quiere recordar la hora de inicio de su nueva vida, mira a su rival, con una mirada le hace saber que no podrá con el, en su mente mira a su rival en el suelo, despeinado pidiendo perdón.

Jotito 2
de un sólo movimiento, barre a su rival, se levanta las gafas oscuras, acentúa la mirada, su boca muestra una mueca de desagrado, tiene ganas de gruñir, en su mente su rival se cubre la cara, cubierta de rasguños y sangre.

Gay Joven
Sigue sin notar a los pasajeros que casi se matan a su lado, la música perfora su cerebro, los movimientos ritmicos de su cadera aumentan, sonrie. Levanta la vista. guarda su Iphone y se prepara para salir del vagón.

El tren se detiene antes de entrar en la última estación, los personajes se mueven rápido, buscando acercarse lo mas posible al Gay joven, se reinicia el movimiento, no lo dejaran ir sin que los vea y se decida por alguno.

Jotito 1
Rápidamente mueve su enorme maleta y golpea el costado de su rival, lo empuja y se interpone entre los dos personajes, con un giro de muñeca impresionante, baja el brazo y con la mano tentalea velozmente la zona genital del Gay Joven, en su mente ve una escena porno de su película favorita.

Jotito 2
Se siente despojado de un premio frente al público en televisión nacional abierta la vergüenza es enorme. Con desesperación se lanza a dar un empujón con toda la fuerza de su huesudo cuerpo, sacando de balance a su peligroso rival y abligándolo a chocar cuerpo con cuerpo contra el Gay joven, en su mente se ve tomando la tiara de reina de una rival llorosa y despeinada.

Gay Joven
No entiende nada. El agarrón de huevos lo saca de su mundo musical y está a punto de empujar a su agresor, cuando éste le cae encima, alcanza a ver a un segundo personaje que con cara de triunfo los barre, mientras se mueve hacía las puertas que se abren y se pierde rápidamente entre los pasajeros. El costalito delicado que le cayó encima se mueve asustado y se retira.

Jotito 1

Se siente ultrajado, la pena cubre su cara, busca con los ojos a su tricionero rival, le clava la mirada entre los pasajeros que se alejan, sabe que fue el primer encontronazo y nunca olvidará su rostro. Con suma vergüenza siente como el Gay joven lo empuja molesto mientras sale apresurado del vagón. Lo mira alejarse y con él las esperanzas de una vida feliz. Despacio camina hacía el convoy de enfrente que abre sus puertas para iniciar un nuevo recorrido. Corre al escuchar el sonido de aviso de cierre de puertas, sonríe recuperado mientras toma su lugar recargado en una de las puertas del vagón que arranca. Va por su segunda vuelta del día, aun es temprano.

Telón

Aplausos

jueves 9 de julio de 2009

Lo que NO me gusta

- El pescado y todo lo submarino cocinado -entre alergia y aberración-

-Paulina Rubio, Thalia y cosas de esas -entre megaalergia y total aberración-

-El Ife -gracias por recordármelo Sergio-

-La partidocracia- aberración es poco-

-Tu silencio a estas horas -y mis pesadillas al respecto-

-Las películas dobladas -ni en la tele-

-La "maestra" Elba Esther -desde luego el Peje-

-Que el imbécil narizón enano me dijera "maestro" -y yo ahí escuchando-

-Recordarte de la mano del venezolano que ya no está -como el enano narizón-

-Los comics "cinemáticos" -el cine es cine, el cómic es cómic, a la jodida las ideas idiotas de nerds engreidos-

-Que le besen la cola a Moore por Watchmen y no reconozcan a Promethea o a Top Ten -peor que aberrante-

-Los médicos que no consideran la comunicación ni el diseño como parte importante de las labores de un hospital -pero a la hora de la hora, todos son diseñadores y comunicólogos-

-Lo que estás viviendo -si pudiera hacer algo...-

-Que m'ija esté enojada -por no haber estado ahí-

-Que me digan: Era hasta las dos -en cualquier trámite-

-Que me caguen por algo que no me corresponde -y encima me ordenen que arregle el problema-

-La ausencia de Calvin y Hobbes -y la de Peanuts-

-Que aun falte una semana para vernos -por favor Cronos, apresura tu andar-

-Que mi sueldo sea como el correcaminos -y yo sea Willy E. Coyote-

-Que digan que Supermán trae los calzones de fuera -¿De verdad alguien usa calzones con cinturón?-

-Los críticos de John Byrne -Ni que fueran tan buenos, pendejos-

-Ya no ser colorista -sniff, sniff-

-Pensar en lo que fuimos -y lo que aun no somos-

-No tener más tiempo para leer -ni todos los libros que quiero-

-Esperar -me da urticaria-

-Sudar como gorda borracha -y las caras a mi alrededor-

-los pies angustiados -sin tener alcohol para calmarlos-

-No beber lo suficiente -el agua es para las bañarse y pa' las ranas que nadan bien-

-Dormir sin soñar -es como estar tendidos en la cama sin sexo-

-No haberle partido la cara de duende perverso -y recordar su estúpida sonrisa-

-Que no entiendan mi sentido del humor y mis referencias -aunque algunas sean oscuras y tan antiguas como yo-

-No tener un tema mejor para esta pared -aunque puede resolver algunas dudas-