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La Vida Moderna -Madurez o una tendencia cursi-

madurez 1. f. Condición o estado de maduro. 2. f. Período de la vida en que se ha alcanzado la plenitud vital y aún no se ha llegado a la vejez. 3. f. Buen juicio o prudencia, sensatez.

Resulta que por muchos años la ilusión de los humanos (más bien, de sus papás d'ellos) era alcanzar la madurez. Había una orden que se escuchaba en toda discusión y era algo del tono "¡Ya madura!" o la pregunta "¿Cuándo vas a madurar?" siempre seguido de un largo "crees que toda la vida vas a ser igual, sin responsabilidades ni obligaciones" (o algo así).
Desde luego que la madurez es una cosa elusiva que muchos confunden con seriedad, amargura, soledad, matrimonio, paternidad/maternidad, doctorado y un hato de mamadas por el estilo que no son señal de madurez, aunque forman parte del desarrollo de personas maduras (y sería extraordinario que se eligieran algunas de ellas ya que se halla uno, por lo menos, a medio camino de la madurez).
Una de las primeras vías de escape que…

La Vida Moderna -de lugares que no existen-

Atlántida: Enorme isla, hogar de una sociedad muy avanzada para su época, destruida por los dioses debido a la soberbia de sus habitantes.
Avalón: Pequeña isla en donde habitan las hadas o en donde los manzanos dan fruta todo el año o el lugar donde reposan los restos del Rey Arthur Pendragon.
El Dorado: Ciudad construida en oro.
Lemuria: Continente perdido, cuna de los lémures.
Nuncajamás: Isla de hadas, indios, sirenas, piratas y niños perdidos, hogar de Peter Pan.
Valhalla: Enorme salón que sirve para reunir a los muertos caídos en combate para honrarlos con un gran banquete y prepararlos para la llegada del Ragnarok.
Estigia: Rio que separa la tierra de los vivos y el mundo de los muertos.
Zona fantasma: Dimensión atemporal en la que purgan condena los criminales de Krypton.
Friendzone: Lugar al que van las personas rechazadas en amores después de haber agotado recursos económicos, esfuerzos sentimentales y mucho, pero mucho tiempo.

Todos los lugares antes mencionados tienen una sóla cosa…

La Vida Moderna -...se nos murió un Batman-

Se murió Adam West...Me dolió -no me tiré a llorar como plañidera y tampoco sentí que mi infancia moría-, fue ese tipo de dolor que te da al saber que se extinguió una vida humana; un hombre que dedico su vida, bien o mal, al entretenimiento, a ser una estrella (las leyendas dicen que cuando vino a México en la CONQUE del 99 se portó muy diva con los fans, cosa que no pude vivir de cuerpo presente) y que, de alguna forma nos dio muchos momentos que se volvieron recuerdos de una época alegre. Siempre es triste que se vaya alguien que siempre estuvo ahí.Yo, como muchos, conocí a Adam West en el programa de Batman y para mí era Batman, era igualito a la gran mayoría de historias de Dick Sprang que plagaban los cómics que andaban rodando por la casa, incluso los helados gigantes y los escenarios extraños y llenos de máquinas muy locas. sí, en ese momento ESE era BATMAN.Debo aceptar que en ese entonces -y muy poco actualmente- no era muy fan de Batman; mi amor entero pertenecía al cuarteto…

La Vida Moderna -Despedidas...-

(Nada mejor que el final de un amor para sacar nuestro verdadero yo o el de el otro...)

-¡OJO! No estoy hablando de mujeres, estoy hablando de despedidas histéricas, obsesivas o psicópatas, no confundirse por favor, ya que los términos están en femenino-

...histéricas:

- Déjame, vete. Ya te veré arrastrándote de vuelta... (acto seguido se construye una historia en la que el otro sufre y llora por el dolor que se imagina en el otro a causa de su ausencia y sufre también porque no estará ahí para consolarle -versión adulta de aquella fantasía infantil de "se quema la casa, los salvo, muero en el proceso y ellos lloran"-)

- No puedes dejarme así, ¡después de todo lo que sacrifiqué por ti! (de inmediato enumera todo lo todo que no hizo, lo que hizo, lo que pensaba hacer, lo que le hubiera gustado hacer y lo que piensa que está dispuesto a hacer, aun, por dicha persona)

- Personas como tú me sobran... (No es cierto, pero lo importante es que no se note el dolor)

- No sé cómo le voy…

La Vida Moderna -La Guerra de los Mundos-

Pataleé hasta cansarme cuando vi el trailer porque era Tom Cruise, tenía hijos, era en la actualidad (por lo menos la que se vivía en 2005) y todo estaba mal -entonces yo era igual de berrinchudo que todos y por todo, en particular defendiendo los libros de mi infancia-; fue tal mi pataleta que decidí no verla (si te vas a poner en contra de algo, tienes que ser coherente). Cuando se estrenó, las salas cinematográficas se perdieron de mi presencia. Por cierto, hablo de la adaptación de Spielberg sobre la novela de Herbert George Wells, La Guerra de los Mundos.

Pasaron unos años y alcancé a ver unas escenas en tv y díjeme para mis adentros míos de mí "oye-s man'to, no se pasa a ver tan mal" y en la siguiente visita al MitzOp me la compré. La ví y me agradó, simple, cumplió su cometido; agradecí enormemente que no hubiera la típica escena de "regresemos por el perro o los canarios" (no es que no ame a los animales, pero es que llegó un momento en el cine hollywoo…

La Vida Moderna -futuro-

De niño yo si me compré la idea de que el futuro iba a ser fantástico, idéntico al Krypton que leía en los cómics de Supermán (anteriores a John Byrne).

Que decepción.

O sea, dejen de lado la idea de los coches voladores, de los jetpacks y de cuantimadre nos hacían creer que existirían nomás con cruzar el umbral del año 2000. Sí, hay pinchemil gadgets poca madre que ni nos esperábamos, máquinas de diagnóstico maravillosas y el mundo, prácticamente, lo tenemos al alcance de la mano; de entre todas las cosas que no llegaron hay algo que no supero, algo que, de alguna forma, me duele. Ya algunos ingenuos escritores de ficción predecían un mundo utópico, poblado de seres inteligentes que, gracias a la tecnología tenían resuelto todo y podían dedicarse a cultivar la mente y los sentimientos nobles (lo cual refleja que aparte de ingenuos eran megañoños); otros, sin ingenuidad, predecían un mundo distópico, apocalíptico en el que la humanidad carece de lo más básico sin necesidad de zombies, v…

La Vida Moderna -el cielo prometido-

Desde la antigüedad hasta hace como cincuenta años, la llegada de los hijos a la adolescencia representaba la liberación de los padres de los vástagos y para estos de aquellos. La ansiada independencia, es un tema recurrente en la historia humana, basta ver la mitología de distintas culturas en las que nunca faltó un enfrentamiento entre dos generaciones (dioses padres contra dioses hijos) por dominio y poder. No es cuestión de un sistema (corrupto y represor que hostiga a los pobres jóvenes), es cuestión de un imperativo biológico que enfrentaba vitalidad (el yo puedo) contra experiencia (el yo sé, por más chueco que esté lo que se sabe) que idealmente y a fuerza de confrontaciones entre ambas partes da paso al aprendizaje y madurez que, irónicamente, vuelve a los hijos en los padres. Por milenios el drama se desarrolló de esta forma, con sus debidas variantes. Los cachorros humanos, a diferencia de los demás animales, suelen ser pequeños tiranos bipolares que hacen de la vida de los…