La Vida Moderna -Ius Primae Noctis-

Ius primae noctis / derecho de pernada

1. m. Rito feudal en el que el señor, tocando con la pierna el lecho nupcial,
simbolizaba la servidumbre de la descendencia del nuevo matrimonio.

2. m. En algunos territorios, derecho que se atribuyó al señor feudal para yacer
con la esposa del siervo en su noche de bodas.

3. m. coloq. Ejercicio abusivo del poder o de la autoridad.

La famosa propuesta de "ley de Plusvalía" tal vez no se meta con nuestros cuerpos pero suena a violación tumultuaria sin lubricante.

Si viviéramos en un lugar sin corrupción, sin políticos de carrera (y fuga), sin líderes sindicales charros (que ni cantan), sin partidos políticos (que hacen de la misma un negocio familiar), posiblemente -dicho esto de forma ampliamente supositoria-, no generaría escozor, calambres, miedo y una franca paranoia. Si la recaudación de dinero fuera transparente y pudiera enterarse a qué bolsillos fueron a parar los dineros que le son retirados a uno en diferentes conceptos, tal vez -un "tal vez" de largas vocales y consonantes- no sentiríamos que estamos por recibir una pésima cogida acompañada de todo tipo de ETS.


Me quedo pensando en la voracidad de nuestros asambleístas (y toda calaña de políticos y "servidores" públicos) y no dudo que todos son de generación espontánea y que la falta de alimentación al seno materno les ha generado un hambre perpetuo de poder y una ambición desmedida por dinero (supongo que para comprar cositas lindas que les ayuden a suplir la carencia de caricias maternas).


Obvio no damos la pinta de villanos (habitantes de la villa) del medievo, pero estamos igual de desvalidos ante los villanos (ruines, indignos e indecorosos) que nos gobiernan que superan con creces a los señores feudales, condes, duques, marqueses, brujas, magos y reyes ojetes históricos y de cuentos de hadas. Lo triste de esto -y lo peor- es que es gente que está en donde está, no por derecho divino (como todos esos personajes que provenían de largas estirpes de abusivos que le doraban la píldora a los pobres pendejos que los obedecían), sino porque una larga estirpe de pendejos obedientes los han colocado ahí por que ellos pertenecen a una larga estirpe de abusivos que le doran la píldora a los pobres pendejos que los eligen(imos).


Históricamente tenemos dos opciones.


La primera, la imposible, la que ni un sólo escritor de ficción ni de realismo mágico se atrevería a poner en papel: actuar como ciudadanos libres y soberanos y poner un alto al abuso, al despojo del que somos cómplices; organizarnos de tal manera que acabemos con las lucrativas andanzas de los políticos de carrera y logremos imponer la voluntad de la mayoría del pueblo (¿les suena la palabra democracia?), que puede ser por las vías legales, destituyendo, revocando, buscando entre nosotros personas ajenas al chiquero político y empezar una nueva era de políticos ciudadanos sin oportunidad de hacer carrera (ven que bonita es la ficción).


La segunda sería una revuelta o esperar a que nos conquisten extraterrestres y nos usen para platillos gourmet en alguna parte de nombre impronunciable de nuestra Vía Láctea (sólo en la ficción podría pasar una de las dos cosas... o las dos).


Pero, conociéndonos, sabiendo quienes somos, de dónde venimos no nos queda más que ayudar a nuestros amos, podemos empezar por facilitarles el trabajo y proponerles ideas para que no tengan que quebrarse la cabeza en pensar de qué forma escamotearnos dinero, libertades y derechos.


Por qué no volver al Ius primae noctis, así podríamos sentirnos como parte de su familia y agradecer sus atenciones.


Proponerles impuestos por uso de puertas y ventanas; celulares, por megas de datos, refrigeradores, tv, computadoras (pero impuestos cabrones, que nos duelan); que se grave el derecho a caminar por las aceras, el uso de lentes oscuros en días soleados, paraguas en temporada de lluvias y el uso de cobertores en invierno. Tenencia por los zapatos, la ropa en general, excusados, duchas, lavabos; trámites costosos para obtener licencias para cocinar, comer, cagar, coger, dormir (ellos en su papel de servidores públicos estarían exentos, como todos los miembros de sus familias y amigos cercanos, OBVIO). En fin. Sin duda alguna podríamos evitarles la fatiga de tener que trasladarse a las cámaras, senado y asambleas, no molestarlos ni sacarlos de sus mullidos mundos de placer por cosas tan ordinarias como pensar en nosotros.


Nuestro papel, en el esquema divino (por si son religiosos) o en el cósmico (por si no lo son), es ser sus leales y sacrificados súbditos, siervos de la cuna a la tumba. Quien quita y en un futuro volvemos a esquemas más simples y nos dejamos de gastos estúpidos como las elecciones y dejamos de lado el maquillaje y regresamos a los títulos nobiliarios hereditarios, así se ahorrarían una lanota en andar diciéndole a los pobres que algún día harán algo por ellos para ganar votos.


Acostumbrados, como estamos, a recibir atole con el dedo la única variación sería por donde recibirlo; total, no faltará el líder charro, comentarista de televisión, famoso de las redes sociales que salga a "agradecer el dedazo con atole que nos beneficia a todos y tanto hace por el país".


Curiosamente sale la propuesta de la "Ley de Plusvalía" y el FOVISSSTE y el INFONAVIT empiezan a proponer mayor facilidad de créditos para comprar inmuebles en el 2017. Habrá que checar si no empiezan a subir (o bajar) los costos de los lubricantes, no vaya siendo que su verdadera intención sea que no lo disfrutemos.

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