La sensata insensatez de algunas mujeres

Noticia de última hora:

Hace 28 años nació José Miguel. Bueno, ustedes dirán: ¿y a nosotros qué? Pues, si, ¿a ustedes qué? Finalmente el condenando enano es mi sobrino, no el de ustedes! Pero lo que si quiero dejar muy claro es que estoy orgulloso de semejante albondigón. No sólo es un geek espectacular, sino, también, un hijo y hermano ejemplar, un gran diseñador gráfico, un marido sin tacha -de tachadura no de químico-, un padre súpercool - pregúntenle a la pequeña Emma- y un sobrino... bueno, para que ensuciar tan buen récord. Así que los invito a unirse a felicitar al pequeño monstruo en su celebración y vayan a desearle parabienes a su blog (está en mi lista: soy el enfermo).

Ahora pasemos a la sensata insensatez...

"¡Yo quiero ser una mujer, no una de esas afeminadas que se dedican a cosas de hombres!!
Susanita

He generalizado, se la que me espera.

Desde el jueves pasado, varios clichés femeninos se dieron cita en la cotidianidad de mi existencia. Cosa que empezó a tomar un matiz cómico -para mí, no para las víctimas de las situaciones-. Se que los hombres también estamos prisioneros de nuestros propios clichés y si nos vamos a la región de las preferencias sexuales, no acabamos nunca. Pero en este caso y por ser yo el que escribe este blog, seré indulgente (una vez más) conmigo y me daré el permiso de escribir lo que desee y si, voy a generalizar, pero es sólo para aquellas a las que les quede el saco.

Jueves, ella no es mejor que yo:
Se dice de las mujeres que son celosas entre ellas, no puedes poner a dos que no se traguen porque acto seguido tienes una intriga policíaca. Son capaces de dividir el mar sin ayuda divina y hacerle desear a un Faraón que hubiera un ejercito de Moisés (es) y mil plagas más antes que dos mujeres encabronadas. El juego empieza con miraditas de intolerancia, comentarios en voz queda, pero muy audibles y antes de darte cuenta, ya estás por tomar partido, con la esperanza de estar con la ganadora, si no... ¡Ay de ! Seas hombre, mujer, pescado o quimera, es como comprar un boleto al infierno sin derecho a purgatorio. Las frases comunes comienzan a evolucionar y pronto, de escuchar comentarios como: La pesada de tu amiguita, pasan a: la perra esa. La atmósfera se vuelve insoportable, el temor se apodera de los corazones sensibles y la prudencia se va de viaje y no avisa cuando piensa volver.

Se marcan territorios, se lanzan silenciosas maldiciones y la guerra -invisible para los ojos no entrenados- escala a la violencia sutil, se toman rehenes y el par de arpías no duda en usarlos. En un juego de habilidad estratégica, siempre el resultado será el mismo -sin importar que bando gane-, la ganadora será Perra Vitalicia y la perdedora Víctima Ensalzada.

Advertencia: El no tomar bando no te hará la vida más fácil, ya que para la ganadora serás siempre un ser traidor sin valía -un vil mata perros- y para la perdedora un ser que desconoce la amistad y el valor de esta -un vil mata perros-.

Viernes, todas somos una:
Se dice de las mujeres que entre ellas siempre se apoyan, cosa muy cierta, aun en dilemas políticos, son capaces de dar un bandazo que podría desquebrajar las vertebras sin miramientos con tal de evitar que el "chauvinismo" gane terreno. El caso en cuestión: La foto de la hórrida maestra Elba Esther mostrando pezón en un evento, algún sádico se ha dedicado a promover ese baja pasiones por Internet y algunos, ni tardos ni perezosos, continúan con la divulgación de ese detonante de disfunción eréctil. Entre esos inocentes propagadores de futuros problemas conyugales, está "N" que entre risas, decidió dar forward a la tremenda imagen (por lo grotesco). Cuál no sería su sorpresa al recibir una llamada de "O", -encanijada enemiga del priísmo, del sindicalismo a ultranza, perredista defensora del peje y enemiga jurada de la costra esa, que debería ser expulsada del género humano, Elba Esther- para reclamar su falta de tacto y sensibilidad, por su demostración de misoginia mocha y su bárbara actitud.

Sin darle derecho a réplica le aplicó una llave telefónica que lo dejo luxado del ánimo y poco interesado en darle forward a cualquier cosa que no sean noticias de descubrimientos científicos. Su razón: ¡Esa actitud tuya nos ofende a todas! -dejó muy claro que la Gordillo es un monstruo de proporciones apocalípticas- pero que no debería jugar con el desatino de la sensibilidad femenina -supongo que al elegir el atuendo- y mucho menos con tintes de broma sexual (pregunto yo, ¿habrá quien vea como objeto sexual a la maestra?).

Sábado, me podrás dejar callada, pero no hacerme cambiar de idea*:
Se dice de las mujeres que maduran mucho antes que el hombre, no lo dudo, yo recuerdo a las niñas en quinto año de primaria y sus extraordinarias transformaciones en el periodo vacacional y cómo para sexto año, ya causaban estragos entre la población masculina de la primaria. No conformes con el cambio físico, la mente se les transforma y ya no quieren jugar, prefieren platicar y decirles a los niños cuán infantiles son.

El sábado, me enfrasqué en senda discusión con una querida amiga respecto a las cadenas que había mandado en semanas anteriores, conociéndola traté de utilizar palabras sutiles y poco agresivas, dando mis razones por las cuales creo que sólo son desestabilizadores de la conciencia social, para aprovechar un momento y magnificar un evento sin importancia -o importante, pero para darle más atención de la que merece-. Ella, que desconoce la palabra ecuanimidad, me dejó claro que no pretendía ceder terreno. Pasando de su habitual tono verde amarillento, comenzó a enrojecer conforme la discusión avanzaba - la perorata pasó de ser acalorada a ser acolorada, en cuestión de segundos-. Sus palabras comenzaron a formar un par de poderosas manos alrededor de mi cuello y cada que emitía, yo, algún sonido ella apretaba con fuerza. Boqueando por aire, dije algo, no me pregunten que -ya les he dicho que no recuerdo lo que digo-, que la dejó pensando, me miró con ese desdén que hizo tan famosa a la Félix y dejó de aplicar fuerza con sus palabras, garraspeando recuperé el aire y le pregunté que si estaba de acuerdo o no, con silenciosa actitud asintió a medias y se retiró. Al poco rato nos reencontramos y sin mediar palabra entre los dos, supe que me daba por ganada la partida, pero no la guerra. Cuando llegué a casa, otra de sus inflamatorias cadenas me estaba esperando en el correo acompañada de un mensaje: Se que no todos estarán de acuerdo, pero para los que si piensan, les dejo esto...

Domingo, nunca me escuchas:
Se dice de las mujeres que siempre quieren ser el centro de atención. Ya lo creo, desde aquellas que son dulces caramelos en toda reunión hasta aquellas que se cuelgan hasta un payaso para ser vistas. Pero existe una actitud inequívoca, es sutil, es manipuladora y me atrevería a decir que es casi perversa.

Hay que reconocer que algunos hombres son brutos nobles. Caso en cuestión: Domingo en casa, ya sea con la madre, la esposa, la novia, la amiga o la hermana. El hombre está sentado en la sala, no tiene periódico en mano, no está ocupado en nada, la mujer -con cualquier título de los anteriormente mencionados- está callada, hace mil cosas, cada que el hombre hace el intento de ayudar, ella con sonrisa neurótica lo manda a sentarse. El silencio es espeso, la distancia de pocos metros parece ser de kilómetros. Finalmente el hombre recurre a su objeto más preciado, la TV. No tarda en encenderla cuando la mujercita, se torna una tarabilla que no para de hablar, obligando al susodicho a bajar el volumen, poner pausa, voltear a cada momento para escuchar que si la vecina, que si la suegra, que si los gastos. El hombre con cara de infinita paciencia apaga el televisor y se voltea para demostrar su profundo interés; ella lo mira con cara de extraterrestre recién llegado y le pregunta que por qué apago el aparato y lo invita a seguir viéndolo ya que ella tiene mil cosas más que hacer -JAH! el iluso obedece-. No pasan ni cinco minutos cuando una marejada de comentarios inundan el espacio televisivo. De nuevo, se apaga el receptor, se entornan los ojos y con interés se dispone a escucharlo todo, pero de nuevo el silencio se apodera de la situación y ella dice algo en el tono de: ¡Si no me dejas de ver no voy a acabar nunca! Pide de nuevo que se encienda la TV. Ahora la casa está sumida en un extraño silencio ya que el volumen de la caja idiota es bajo en espera de una cascada de comentarios, estos no llegan y más tarde, cuando es hora de comer, la tensión puede cortarse con un cuchillo.
-¿Qué tienes?-pregunta él.
-Nada...- Responde la mujer con cara de velorio.
-Pero es que...- empieza a decir él, cuando el infierno se desata.
-¡Debiste casarte con la tele! Es evidente que te importa más que yo... ¡A mí nunca me escuchas!

Lunes, no me entienden:
Se dice de las mujeres que son complejas, muchos me han confesado que es más fácil arreglar un auto sin saber de mecánica.

En breve charla de oficina, la cabizbaja compañera me confía que su marido es un animal -todos lo sabíamos, desde que eran novios, ¿pero nos hizo caso? NO-, ante tal revelación arrojo el café hasta por la orejas. Intrigado pregunto que la hizo recapacitar en eso. Con claras muestras de decepción me cuenta la terrible escena del sábado, preparándose para la fiesta, esmerándose en ser una princesa digna de portada de Vogue, el tiempo transcurre mientras el bestia ese, que sólo necesita afeitarse los tres vellos que suponen una barba, ponerse una camisa que ella planchó y cualquier saco, ya la está correteando. "¡Hace más de media hora que deberían estar en camino!" Con lágrimas en los ojos me cuenta entristecida que cuando le pregunta que cómo se ve, él, sin voltear le dice, "siempre te ves bien, ¡ya vámonos!" Horrorizada regresa a su cuarto y se cambia -para este momento me imagino el sentir del troglodita aquel-. De nuevo repite la pregunta y él, con los ojos teñidos en sangre, grita: "¡Para qué te cambiaste! Con el otro te veías bien..." Regresa al cuarto y se cambia de nuevo, pero cede ante los gruñidos del gorila que se pasea abajo golpeándose le pecho. Ya en el auto, ella descubre aterrada que no se cambió los zapatos ni los aretes, no combinan con lo demás. Le pide que regresen a casa. El energúmeno la mira enamorado y le dice, "no te fijes, la fiesta es de tu familia, no creo que lo noten". Ella repasa la lista de invitados en la cabeza y ya sentía las mordidas ponzoñosas de ciertas primas y algunas tías. Con lagrimitas y pucheros intenta hacerlo volver. Pero ya han pasado la caseta de cobro.

Ni que decir de la fiesta, fue como estar en el infierno, las pies escondidos bajo los sillones, muy adentro de la mesa, caminó como geisha, deseando que sus pies fueran 4 números más chicos. Los aretes los guardo en la bolsa y alegó ser alérgica al oro, la plata y toda imitación. Confesó haber lanzado miradas de "te vas a morir" al marido cada que lo tenía en su campo de visión. El otro, americanista de corazón, entendió mal el mensaje y se imagino que le esperaba le paraíso en casa. Sobra decir la soba que le toco en medio de llantos y gruñidos guturales. Él alegó que le daba demasiada importancia a cosas nimias, ella aullaba en crescendo y él la dejó sola en la recámara. El domingo fue silencioso, salvo por los suspiros quejumbrosos que ella lanzó sin dar en el blanco -él nunca atinó que eran disfrazadas invitaciones a una plática-. Desesperada y llena de congoja admitió que desea un divorcio, yo pregunte que si no era muy exagerada la reacción, me miró con cara de asesina serial y me dijo, "tu tampoco entiendes..."

Se que fue una ociosidad en extremo haberme puesto a ver lo que sucedía a mi alrededor estos últimos días, pero me dejó una gran enseñanza. Me ha quedado claro que el hombre y la mujer vienen de planetas diferentes, con claves y códigos muy distintos, ya me tocará develar el tieso y empolvado actuar de los varones, pero mientras ese día llega, procuremos extender nuestro entendimiento, eso nos ahorrará conflictos. Aquel que dijo en tono de insulto: Pega como niña. ¡Nunca fue golpeado por una!


*Frase que escuché por primera vez de labios de mi querida Pilar, se la sorrajó al maestro de psicología para el diseño y, creo, que el tipo renunció por eso.

Comentarios

No pienso reclamar nada porque, el título bien reza: algunas. Doy fe de que algunas cosas que cuentas, me ha tocado vivirlo desde la barrera pues (ya lo sabía, pero lo confirmo) soy bastante atípica. Me he reído de todo esto que cuentas salvo algún detalle. Pero lo que más gracia me hace es que ayer, he publicado algo relacionado con los hombres, no es un muestrario sino un caso general en una situación particular, espero la pases tan bien como yo por aquí, muchos besos y felicidades al sobrino que está en la flor de la vida.
Capitan Frio dijo…
Gracias Paloma! Se que puedo confiar en tu sano juicio y que no me estás esperando con un garrote fuera del hospital... ¿O si?

Te acercaste en algo respecto a mi sobrino, el siempre ha sido y será, El Macetón -algo que tiene que ver con el tamaño de su cráneo-, pero actualmente es más maceta que macetón, ya que está guiando y protegiendo a su pequeño retoño a ser esa plantita -o hierba venenosa, uno nunca sabe- que de algún fruto en un futuro -se que lo hace con el interés de que lo cuide y lo mantenga en su vejez-.

Besos!
Hermanoooo que me da la mano!!
Que cosas dices!?!
Fue un gusto conocerte y le digo a la comunidad feminista que yo solo soy su hermanito y no tengo nada mas que ver con el, de hecho pueden hacerle lo que quieran.
Bey hermanito!!
Capitan Frio dijo…
Perro delator!

Eres despreciable...!!!

TE VOY A EXTRAÑAAAAAAAR... BUAAAA! REGRESA PRONTO INFELIZ!
El Enfermo dijo…
BUUUUUUAAAAAAAAAAA!!!!

Que cosas tan bonitas escribes de mi tio. Son las cosas mas lindas que me has dicho -o escrito- en estos mis 28 años... lo cual me hace crecer en la sospecha de que seas un suplantador alienigena... pero no importa! :D

Y en cuanto a las mujeres... si no te conociera, podria jurar que te has casado por lo menos unas tres veces. Es taaaan divertido. Los codigos para entender a una mujer no creo que los pueda aprender uno aun si tuvieramos una vida completa para eso y una cabeza como la mia para llenarla de los datos. Pero en general, se la pasa uno bien con ellas.
Capitan Frio dijo…
Ahh Josi, ser extraterrestre no excluye la dicha, hace 28 años me despertó la noticia de tu llegada a este mundo -mmm... no seras alien tu también?- muy entrada la noche o muy cercana la mañana. Era el aniversario 20 del matrimonio de tus abuelos, fuiste un buen regalo -difícil, pero bueno- la Barbie fue el primero en verte, yo tarde un poco más en conocerte y cuando te ví supe que eras algo, muy parecido a lo humano.

En cuanto a las mujeres... tienes razón, si no me equivoco me he casado... mmm... al menos 18 veces. Es imposible no conocer a las mujeres después de tanto compartir. La verdad es maravilloso pasar el tiempo con ellas, pero es mejor así como yo, una sana distancia y un prudente recato. Jiijijijiji!
Veronica dijo…
Yo... igual de atípica que Paloma... sé que si me topo contigo alguno de esos días descritos... ¡¡juro que te rompo la racha!!
Veronica dijo…
Ya sabes, conmigo bebes chela y ves la final de la champions
Bobby Perez dijo…
esta genial el post la vdd me ha hecho el momento...
saludos
Capitan Frio dijo…
Bobby muchas gracias! Es una de las ideas... que sa la pasen bien con esto!

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